La INTIMIDAD va mucho MÁS allá de lo sexual

Desde el casting.

Me encanta poder acompañar los procesos de casting cuando un proyecto tiene un contenido íntimo importante. Estar cerca de dirección puede ayudar a identificar, desde el principio, qué intérpretes se sienten realmente cómodos y desean formar parte de este tipo de proyecto, y a pensar juntos cómo queremos representar la intimidad que cuenta la historia. La idea es que podamos conversar y tomar decisiones con tiempo, y no encontrarnos con sorpresas una semana antes de rodar.

 

Leo y escucho.


Reviso el guion, entiendo la intención de la escena y converso con dirección para encontrar la mejor manera de contarla, es fundamental pensar en la representación de la intimidad y contar a través de estas escenas aspectos fundamentales de los personajes, de sus conflictos y de sus vínculos. La intimidad va mucho más allá de lo sexual. Es una conexión profunda que involucra lo emocional, lo mental y lo psicológico. Cuando nos relacionamos con los demás, esta conexión cambia y se vuelve única según la realidad de cada persona: Diversidad de género, Discapacidades, Traumas.

Hablamos y acordamos.

Me reúno individualmente con cada intérprete para conocer sus límites, necesidades y acuerdos. Cuando hay desnudez, estos acuerdos pueden quedar recogidos en un nudity rider, dejando claro qué se verá, qué no, cómo se rodará y bajo qué condiciones.

 

Construimos juntos.


Durante los ensayos, acompaño la creación de una coreografía clara y segura, buscando que la intimidad pueda sentirse orgánica frente a cámara sin perder el cuidado detrás de ella. Todo esto de la mano de dirección, porque es importante entender que al final soy solo una extension creativa de quienes dirige.

Estoy presente.


En el set, estoy atenta a que lo acordado se respete y a que los actores tengan un espacio donde puedan preguntar, pausar o reajustar cuando sea necesario. Me aseguro que tengan sus protecciones, que cuenten son las barreras necesarias, que exista un set seguro y cerrado, que nadie del Crew este con sus celulares y que solo existan los monitores necesarios.

Y también cierro la escena.


Después de rodar, acompaño el regreso de los intérpretes a su propio cuerpo y a la realidad fuera del personaje.

Porque para mí, cuidar la intimidad no significa limitar la creatividad.
Significa crear las condiciones para que podamos contar historias con libertad, confianza y humanidad. Al final, la verdadera intimidad no es solo física: es el arte de ver y aceptar a los demás en toda su humanidad, con sus historias y sus cuerpos.